Carlos Sandoval, ex coordinador del bullrichismo local, analiza el presente político del distrito y anticipa un escenario electoral atomizado y complejo para las próximas elecciones. Por El Recado
Carlos Sandoval, referente del espacio que en su momento articuló el bullrichismo en General Alvarado, repasa el estado actual del escenario político local. Habla del ocaso de ciertos espacios, la continuidad de sus protagonistas en nuevos roles, la falta de cohesión en la oposición y las dificultades del oficialismo. También destaca a algunas figuras jóvenes que, según él, podrían aportar aire fresco a la política distrital.
—¿El bullrichismo de General Alvarado dejó de existir como espacio político?
Como núcleo político, ya no existe más. Algunos siguen teniendo un cierto grado de pertenencia, sobre todo por lo que representaba Patricia Bullrich en campaña. Pero lo importante es que varios de los que integraban ese grupo siguen participando, ya sea individualmente o en otros espacios. Es positivo que no se hayan ido a su casa, sino que sigan aportando ideas e iniciativas. Hoy es urgente cambiar la situación de General Alvarado en todos los aspectos.
—¿Quiénes son esas personas que seguís viendo activas?
Adrián Romero, Vera Siquier, Spezia e Iglesias. Todos ellos están presentes, desde distintos lugares.
—¿Cómo ves la situación política actual del distrito?
Muy atomizada, especialmente en la oposición. Se ha defraudado a los vecinos. Se olvidaron de que fueron elegidos para defenderlos frente a decisiones arbitrarias del Intendente. El oficialismo también tiene sus dificultades, aunque las disimula mejor.
—¿Qué perspectivas tenés para las elecciones locales y provinciales de septiembre?
Veo que en la oposición hay una figura con intenciones reales de transformación: el concejal Joaquín S. Charro. Tiene un gran desafío: no equivocarse al elegir a quienes lo acompañen. Necesita rodearse de gente joven, capaz y representativa. Basta de repetir lo mismo de siempre. No podemos volver a los errores de los últimos años.
—¿A qué errores te referís concretamente?
La mayoría de los concejales opositores llevan dos o tres mandatos. En estos últimos cuatro años, corrieron siempre detrás de los problemas y decisiones del oficialismo. Tuvieron propuestas, pero nunca lograron concretarlas. Faltó síntesis, sobraron egos. Y algunos, lamentablemente, tuvieron acuerdos espurios con el oficialismo. Ninguno logró articular algo que beneficiara de verdad a los vecinos.
—¿A quiénes ves como protagonistas en estas elecciones?
Además de los nombres que mencioné antes, sumaría a Adriana Parodi, que es consejera escolar y está muy preparada. En el peronismo también hay gente joven y valiosa como “Copita” López o Joaquín Isaías. Seguramente me estoy olvidando de algunos, pero creo en esta generación. A pesar de sus diferencias políticas, hay coincidencias en que General Alvarado no puede seguir en este estado lamentable.
—¿Qué opinás de la Libertad Avanza en General Alvarado?
Me hubiera gustado que el concejal Mespulet tuviera más protagonismo. Hace un tiempo que no tengo contacto con ellos, así que habrá que ver cómo se acomodan de cara al cierre de listas.
—¿Y la UCR?
Sin comentarios…
—¿Cómo ves al oficialismo local?
También tienen dificultades, solo que las disimulan mejor. Hay disputas internas entre el sector de Kicillof y el de Cristina Kirchner, y eso está bajando a los territorios. Si no hay acuerdo, pueden ir separados. El Intendente no tiene mucho margen de maniobra.
—¿Qué consecuencias puede traer ese escenario?
No te extrañes si hay muchas listas. Puede haber una gran atomización en todos los espacios. Eso no es bueno. General Alvarado necesita menos fragmentación y más capacidad de construir consensos que mejoren la vida de los vecinos.




