El músico, guitarrista y compositor bonaerense falleció a los 73 años. Fue una figura clave en los inicios del rock argentino y sus cenizas serán arrojadas al mar en Santa Clara del Mar.
El mundo de la música argentina recibió este martes 27 de enero por la tarde una triste noticia: murió Adrián Bar, músico, guitarrista, compositor y referente histórico del rock nacional. Tenía 73 años y fue líder de las bandas Orion’s Beethoven y Orions, además de integrar otros proyectos artísticos a lo largo de su extensa trayectoria.
La noticia fue confirmada por su productora, Mandíbula, que informó que sus cenizas serán arrojadas al mar argentino, en Santa Clara del Mar, partido de Mar Chiquita, en una ceremonia cuya fecha aún no fue definida. Según indicaron, podrán asistir familiares, amigos y todas las personas que deseen acompañar la despedida.
“Lamentablemente queremos comunicar a toda la comunidad artística, rockera, a los medios y al público en general el fallecimiento de uno de los pioneros de nuestro rock nacional. Adrián Bar está descansando en paz”, señalaron en un comunicado oficial, sin brindar mayores detalles sobre las causas de su muerte.
Un nombre clave en los orígenes del rock argentino
Adrián Bar nació el 14 de febrero de 1952 en Villa Bosch, partido bonaerense de Tres de Febrero. Desde muy joven supo que su camino estaba ligado a la música y, con apenas 16 años, fundó junto a su hermano Ronan la banda Orion’s Beethoven, grupo que rápidamente se convirtió en una referencia por su propuesta innovadora.
La banda fue una de las primeras en fusionar rock con música clásica en la Argentina, un rasgo distintivo que la ubicó dentro del movimiento del rock progresivo nacional. Durante fines de los años 60 y la década del 70, Orion’s Beethoven se presentó de manera frecuente en espacios emblemáticos como el Instituto Di Tella y compartió escenario con figuras centrales del género, entre ellas Luis Alberto Spinetta, Pappo y Charly García.
El reconocimiento a nivel nacional llegó con su participación en el BA Rock II de 1972, realizado en el Estadio Islas Malvinas de Argentinos Juniors, un festival que marcó a toda una generación.
Del progresivo al hit popular
Con Orion’s Beethoven editó discos fundamentales como Superángel (1973) y Tercer milenio (1977). A comienzos de los años 80, Bar inició una nueva etapa artística bajo el nombre Orions, con un sonido más directo y orientado al rock urbano.
En 1982 publicó Volando alto, álbum que incluía la canción que lo inmortalizaría: “Hasta que salga el sol (Tocando en una banda de rock and roll)”. El estribillo —“Toda la noche hasta que salga el sol tocando en una banda de rock and roll, sin parar”— se convirtió en una de las frases más reconocibles del rock argentino.
Gracias a ese tema, el disco superó las 100.000 copias vendidas en el país, según informó Clarín, y consolidó a Orions como una banda de llegada masiva. Curiosamente, el propio Bar contó en varias oportunidades que estuvo a punto de no participar de ese éxito: poco antes del lanzamiento, Miguel Abuelo le ofreció sumarse como guitarrista a Los Abuelos de la Nada. Finalmente rechazó la propuesta para apostar por su proyecto personal, que meses después alcanzaría su mayor popularidad.
Reconocimientos y últimos años
En marzo de 2015, Adrián Bar fue distinguido como Ciudadano Ilustre del Partido de Tres de Febrero, reconocimiento que recibió de manos de su amigo Willy Quiroga, histórico bajista de Vox Dei.
Además de su labor musical, también incursionó en propuestas artísticas de fuerte impronta teatral con el grupo Los TriciclosClos. En diciembre de 2025 sumó una nueva faceta a su carrera al publicar su primer libro, Bueno nada, presentado en la Biblioteca del Congreso. La obra reúne relatos, textos autobiográficos, poesía y letras de canciones, y funciona como una síntesis íntima de su recorrido artístico y personal.
Con su muerte, el rock argentino despide a uno de sus pioneros, un músico inquieto, innovador y fiel a su propio camino, cuya obra sigue resonando “toda la noche, hasta que salga el sol”.



