Las universidades públicas de todo el país volverán a movilizarse este martes en el marco de una nueva Marcha Federal Universitaria, convocada por rectores, gremios docentes, no docentes y estudiantes en rechazo al ajuste presupuestario impulsado por el gobierno de Javier Milei y para exigir la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso. En Miramar, la convocatoria está prevista para las 15:30 en la intersección de avenida 26 y calle 21, en la Plazoleta Estela Lombardo. Desde allí, docentes, estudiantes y vecinos marcharán por distintas calles de la ciudad hasta llegar al ISFyT N° 81, donde se desarrollarán las actividades centrales de la jornada.
La protesta tendrá su acto central en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, aunque también habrá movilizaciones y actividades en distintas ciudades del país, entre ellas Mar del Plata. En la previa, la Universidad de Buenos Aires realiza este lunes clases públicas en varias facultades para visibilizar el conflicto que mantiene desde hace más de dos años con el Ejecutivo nacional.
Desde el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) advirtieron que las transferencias destinadas al sistema universitario registraron una caída del 45,6 %, situación que, aseguran, afecta seriamente el funcionamiento académico, científico y administrativo de las casas de estudio.
El deterioro salarial también es uno de los principales reclamos. Según el último informe elaborado por el Grupo EPC del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 la inflación acumulada alcanzó el 293,4 %, mientras que los salarios universitarios perdieron un 33,7 % de su poder adquisitivo.
A esto se suma una fuerte reducción del gasto público destinado a la educación superior. De acuerdo al mismo estudio, la inversión nacional en universidades cayó un 28,9 % en términos reales entre 2023 y 2025, y las proyecciones para este año anticipan que el recorte podría llegar al 41,2 %.
La situación también impacta sobre los hospitales universitarios. Autoridades del Hospital de Clínicas José de San Martín, dependiente de la UBA, denunciaron que aún no recibieron partidas contempladas en el presupuesto 2026, lo que complica el sostenimiento de servicios esenciales.
“Sin esos recursos y con el presupuesto más bajo de las últimas dos décadas, resulta imposible sostener el pago de salarios, cubrir servicios esenciales como luz y gas, y mantener en funcionamiento los hospitales escuela”, alertaron desde el CIN.
El rector de la UBA, Ricardo Gelpi, sostuvo este lunes que esperan “una marcha pacífica y multitudinaria”, y describió el escenario actual de las universidades como “hiperagudo” debido a la falta de financiamiento.
Por su parte, el decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA, Alejandro Martínez, aseguró que el deterioro salarial ya genera renuncias de docentes e investigadores. “Para el Gobierno, los investigadores somos descarte”, afirmó.
La Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso, fue vetada en dos oportunidades por el presidente Milei. Aunque el Parlamento rechazó el segundo veto, el Gobierno decidió suspender su aplicación y judicializar el tema ante la Corte Suprema.
La normativa establece una recomposición de fondos para las universidades públicas y prevé una actualización salarial retroactiva desde 2023. Desde el Ejecutivo, en tanto, sostienen que la ley no especifica claramente las fuentes de financiamiento y advierten que su implementación podría comprometer el equilibrio fiscal y la estabilidad macroeconómica del país.




