El vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni, reconoció haber mantenido fuera de sus declaraciones juradas unos 500.000 dólares y aseguró que esos fondos provienen de ahorros familiares e inversiones realizadas durante años en el sector privado. Al mismo tiempo, rechazó las acusaciones de enriquecimiento ilícito y afirmó: “No soy chorro”.
Adorni confirmó que presentó este miércoles su declaración jurada correspondiente al período actual junto con las rectificaciones de 2023 y 2024, en medio de las investigaciones y cuestionamientos sobre su patrimonio.
“Voy a pagar hasta el último peso de impuestos”, sostuvo el funcionario durante una entrevista con LN+, donde explicó que la presentación oficial vence el próximo 31 de julio.
Según relató, tanto él como su esposa, Bettina Angeletti, desarrollaron su actividad laboral durante años en el ámbito privado y lograron generar ahorros que no fueron declarados oportunamente.
“Toda la vida trabajamos y ahorramos. Cometimos el error de haber ahorrado en negro”, expresó.
El funcionario reveló además que comenzó a invertir en bitcoins en 2013. De acuerdo con su explicación, destinó alrededor de 200.000 dólares a ese mercado y obtuvo ganancias cercanas a los 300.000 dólares. “En 2018 empecé a liquidar esas inversiones”, indicó.
Respecto de las denuncias en su contra, Adorni aseguró que decidió regularizar toda la documentación por recomendación de sus abogados.
“Tenía que demostrar que no era chorro y la única forma era presentando la declaración jurada”, afirmó.
El vocero también reconoció que, cuando estalló la polémica sobre su patrimonio, evaluó dejar el cargo. Sin embargo, señaló que recibió el respaldo del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
“Al principio pensé en renunciar, fue mi primera reacción, pero tuve un apoyo total del Presidente y de Karina”, sostuvo.
Adorni consideró además que fue “condenado mediáticamente” durante los últimos meses y aseguró que evitó realizar declaraciones públicas mientras avanzaban las actuaciones judiciales.
“El objetivo no soy yo, el objetivo es el Presidente. Él sabe quién soy y cómo actué toda mi vida”, manifestó.
Por otra parte, defendió la compra de una vivienda en el country Indio Cuá y explicó que la operación se concretó mediante un préstamo privado.
“Fue algo completamente lícito y normal. Hubo un préstamo de un amigo y todo está debidamente documentado”, afirmó.
Finalmente, adelantó que tiene previsto retomar sus habituales conferencias de prensa en la Casa Rosada una vez que concluya la controversia sobre su patrimonio.
“Apenas se resuelva este tema volveré con las ruedas de prensa”, concluyó.




