A tres años de la desaparición de Iara Nardelli, su familia volvió a reclamar justicia y exigió que la causa sea recaratulada como femicidio. La manifestación se realizó este martes frente a los Tribunales de Mar del Plata, donde familiares, allegados y organizaciones que luchan contra la violencia de género renovaron el pedido de avances concretos en una investigación que, aseguran, aún deja más interrogantes que respuestas.
La movilización fue encabezada por Mariela Quintanilla, madre de Iara, quien cuestionó nuevamente el accionar de la Justicia y confirmó que el próximo 13 de julio se realizarán nuevas pericias sobre elementos incorporados al expediente, una instancia que considera clave para el futuro de la causa.
En diálogo con Canal 8 de Mar del Plata, Quintanilla explicó que los estudios se llevarán a cabo en Junín sobre distintas evidencias secuestradas. “El 13 de julio se van a realizar unas pericias de las prendas de Iara, que tenían cortes de arma blanca, manchas de sangre, su cadenita y unos cabellos que tenían bulbo”, señaló.
La madre de la adolescente aseguró que esas pruebas representan una nueva esperanza para esclarecer lo ocurrido. “Estos tres años han sido muy dolorosos”, resumió.
Iara Nardelli, de 16 años, desapareció el 30 de junio de 2023 luego de salir de la institución Aldeas Infantiles. Tiempo después, parte de sus restos óseos fueron hallados en un descampado del barrio Virgen de Luján. Desde entonces, la investigación continúa abierta, aunque la familia sostiene que aún no existe una explicación concluyente sobre las circunstancias de su muerte.
Quintanilla también cuestionó el desarrollo de la investigación y afirmó que buena parte de los avances fueron impulsados por el trabajo de la propia familia. “Si no hubiera sido por el perito que contraté y el abogado, esto seguiría en la nada misma”, expresó.
Además, reveló que realizó recorridas e investigaciones por cuenta propia en el lugar donde fueron encontrados restos de su hija. “Estoy haciendo una investigación paralela”, afirmó, al señalar que reunió nuevos elementos que espera puedan ser peritados para fortalecer su hipótesis.
Durante la protesta también habló Marita Tobio, integrante del colectivo Madres Unidas por el Dolor y víctima de abuso sexual, quien denunció las dificultades que enfrentan muchas familias para obtener respuestas judiciales.
“Nosotros tenemos que hacer de investigadores el trabajo de la fiscalía para que se siga con nuestra causa. Eso es una vergüenza”, manifestó.
Asimismo, cuestionó las demoras judiciales y el desgaste que implica sostener este tipo de reclamos. “Tenemos que hacer un esfuerzo enorme para venir acá a manifestarnos y pedirles a los jueces y a los fiscales que hagan su trabajo como corresponde”, sostuvo.
A tres años de la desaparición de Iara Nardelli, la causa continúa sin una resolución definitiva. Mientras la Justicia avanza con nuevas medidas de prueba, su familia insiste en que la investigación debe cambiar de enfoque y ser tratada como un caso de femicidio, con el objetivo de esclarecer lo sucedido y determinar las responsabilidades.




