Por Pablo Menéndez. Las fichas empiezan a moverse en General Alvarado, pero todavía nadie mostró todas sus cartas.
Hay momentos en la política en los que todavía no hay candidaturas, ni lanzamientos, ni definiciones formales, pero algo empieza a cambiar. Se multiplican las reuniones, aparecen dirigentes en lugares donde antes no estaban, se recuperan contactos y algunos espacios comienzan a mirar nuevamente hacia el territorio.
General Alvarado parece estar entrando en uno de esos momentos. No es tiempo todavía de hablar de candidatos para 2027. Sería apresurado. Tampoco de imaginar alianzas que todavía no existen. Es, simplemente, tiempo de mirar.
Una fotografía, no una película. Y en esa fotografía empiezan a aparecer algunas señales.
El Frente Renovador vuelve a mirar los municipios
La reunión del Frente Renovador en Maipú fue una de esas señales. Representantes de los 27 municipios de la Quinta Sección participaron de un encuentro en el que el espacio planteó fortalecer su presencia territorial, tanto en los distritos donde gobierna como en aquellos donde pretende volver a competir.
La decisión de trabajar sobre los municipios muestra que el Frente Renovador busca recuperar estructura y presencia local.
General Alvarado tiene allí una historia particular. Germán Di Césare y Patricio Hogan son dos nombres vinculados directamente con esa historia. Dos exintendentes, con recorridos diferentes y experiencias de gestión, que hoy vuelven a aparecer en un escenario donde el Frente Renovador intenta reorganizarse.
No hay que buscar una interna donde no la hay. Lo que hay que mirar es otra cosa: qué lugar vuelve a ocupar General Alvarado dentro de esa construcción.
El kicillofismo también marca territorio
El movimiento no es exclusivo del massismo. El encuentro realizado este sábado en Mar Chiquita por el espacio que conduce Axel Kicillof mostró también una estructura que comienza a organizarse territorialmente.
Allí estuvo Tomás Besteiro, concejal de General Alvarado y referente local de ese sector. Besteiro tiene una posición política definida respecto del gobernador: entiende que Axel Kicillof es hoy el principal candidato del peronismo para la Presidencia.
Pero, más allá de esa definición, hay un dato que interesa especialmente para esta fotografía: el kicillofismo comienza a construir su propia territorialidad. Y ya tiene otra fecha en el horizonte: el plenario federal previsto para el 19 de septiembre.
Habrá que ver qué sucede allí y, fundamentalmente, cómo esas construcciones provinciales comienzan a bajar al territorio de cada municipio.
Y en el medio está el gobierno municipal
Hay un dato que atraviesa todo este movimiento. Sebastián Ianantuony debe completar su actual mandato en 2027 y, con la legislación vigente, no tiene hoy la posibilidad de buscar una nueva reelección inmediata.
Eso modifica el escenario. No significa que el intendente haya perdido poder. Todo lo contrario.
Ianantuony todavía conduce el municipio, tiene estructura, gestión, funcionarios, concejales y una presencia política que no desaparece porque la ley le impida, por ahora, volver a competir.
Pero abre una pregunta que probablemente empiece a ganar espacio con el paso de los meses:
¿Cómo va a transitar el oficialismo municipal estos últimos meses de gestión y qué papel jugará Ianantuony en la construcción política que venga después?
Y hay otra pregunta, quizás todavía más interesante: ¿Aparecerá alguien que funcione como su propia referencia política?
Hoy no hay respuesta. Y tampoco corresponde inventarla.
La otra discusión: LLA-PRO
En el espacio de La Libertad Avanza y el PRO, la designación de Joaquín Sánchez Charró como vicepresidente de la AABE produjo una novedad institucional de peso.
Pero en General Alvarado hay otra lectura posible.
Sánchez Charró tiene un vínculo político con el sector de Diego Santilli, mientras que Nicolás Martínez de Vedia aparece como concejal y referente del espacio que responde a Sebastián Pareja.
Son movimientos que habrá que observar en el territorio. No alcanza con mirar los cargos que ocupan. La pregunta será cómo esas estructuras nacionales y provinciales terminan expresándose en General Alvarado.
El radicalismo, con una discusión propia
El radicalismo merece un capítulo aparte. Desde diciembre de 2025 tiene en el Concejo Deliberante un bloque propiamente radical.
Eso no es un dato menor después de una experiencia reciente de alianzas que terminó con rupturas y fugas, entre ellas las de Mauro Spadari y Viviana Farías.
Por eso aparece una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿La UCR volverá a apostar por un bloque propio o buscará nuevamente una construcción de alianza?
Mientras tanto, el radicalismo provincial intenta fortalecer su estructura. Su presidente, Emiliano Balbín, viene insistiendo en la necesidad de recuperar territorialidad y fortalecer al partido en los 135 distritos bonaerenses.
Y en General Alvarado ya hubo una señal concreta. Germán Barrios y Fabián Barberini participaron del encuentro regional por la Ruta 88 junto a dirigentes provinciales.
La Ruta 88 era el tema formal de aquella reunión. Pero las fotografías políticas también dicen cosas. Y entre esas imágenes aparece un radicalismo local que busca ocupar espacios y mostrar presencia.
Farías y una pregunta que queda abierta
Hay otro dato que tampoco conviene perder de vista. Viviana Farías ha manifestado públicamente su intención de competir por la intendencia.
Eso forma parte de la realidad política local. Lo que no sabemos todavía es bajo qué construcción política podría hacerlo.
¿Dentro del un incipiente bullrichismo? ¿En una alianza? ¿En otro espacio?
No hay una respuesta y, por ahora, tampoco hace falta. Porque esta editorial no pretende adivinar 2027. Pretende mirar cómo se va llegando a 2027.
Las fichas están sobre la mesa
Hay algo que empieza a repetirse. El Frente Renovador se reúne y busca recuperar y retener territorio. El sector de Kicillof organiza su estructura y comienza a mirar los municipios.
LLA-PRO tiene nuevas referencias y distintos sectores que buscan consolidarse.
El radicalismo intenta recuperar identidad propia mientras analiza qué hacer con las alianzas.
Y en el centro de todo aparece un gobierno municipal que deberá transitar el último tramo de una gestión cuyo intendente no puede, por ahora, volver a presentarse.
Quizás sea demasiado temprano para preguntar quién será candidato. Pero ya no es demasiado temprano para preguntar quiénes están empezando a moverse.
Porque la política tiene algo de fotografía. Primero aparecen las reuniones. Después, las conversaciones. Más tarde, los nombres.
Y recién al final se sabe quién estaba realmente dispuesto a jugar. Por ahora, las fichas están sobre la mesa
Nadie mostró todas sus cartas. Pero, como diría una serie española, la que se viene.




