La transformación de la Ruta 88 en autovía suma un nuevo capítulo. Andrea Rondanina, mamá de Anita, la adolescente de 15 años que murió en un trágico siniestro vial cuando viajaba desde Necochea hacia Mar del Plata para entrenar con el equipo de vóley de Once Unidos, confirmó que el proyecto continúa avanzando y que ya se realizaron los relevamientos sobre la traza.
Rondanina se comunicó esta semana con el ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, para conocer el estado de la iniciativa. Según explicó, el funcionario le confirmó que los relevamientos ya fueron realizados y que en los próximos días le informará una fecha aproximada para la finalización del proyecto.
“En unos días me va a avisar la fecha aproximada en que estaría todo terminado”, explicó la mamá de Anita.
Desde la muerte de su hija, Rondanina encabeza una campaña para transformar la Ruta 88 en autovía y sostiene el reclamo junto a vecinos de las distintas localidades atravesadas por esta importante vía de comunicación.
Sin embargo, también advierte que la finalización del proyecto será apenas el comienzo de un proceso mucho más complejo.
“Sé que una vez que esté el proyecto lo difícil es la financiación”, señaló.
Un nuevo siniestro volvió a poner el foco sobre la Ruta 88
Mientras avanzan las gestiones, un nuevo hecho fatal volvió a poner en evidencia los riesgos que presenta actualmente la ruta.
Una mujer murió al volante de su automóvil cuando salía del barrio Colinalegre y buscaba incorporarse a la mano de la Ruta 88 en dirección a Batán. El vehículo fue embestido en su lateral izquierdo por una camioneta Toyota Hilux conducida por un joven de 20 años que circulaba hacia Mar del Plata.
La conductora murió en el lugar.
El hecho volvió a generar preocupación entre quienes utilizan diariamente la Ruta 88 y reforzó el pedido para que, además del proyecto de autovía, se implementen medidas de seguridad de manera inmediata.
Reclamo regional por medidas de corto plazo
Mientras se espera que avance el proyecto definitivo, distintas localidades de la región comenzaron a trabajar en la conformación de un foro regional integrado por Necochea, Mar del Plata, Lobería y Miramar, con el objetivo de incorporar al presupuesto provincial distintas intervenciones preventivas.
La propuesta apunta a reducir los riesgos de nuevos siniestros mientras se espera una eventual obra de mayor magnitud.
Entre las medidas planteadas se encuentran la colocación de señalización adecuada, el mejoramiento de las banquinas y la realización de controles en distintos sectores de la Ruta 88, además de otras intervenciones consideradas necesarias para mejorar las condiciones de circulación.
De esta manera, el reclamo busca que la discusión no quede limitada exclusivamente a la construcción de la autovía, sino que también se contemplen aquellas obras y controles que puedan ejecutarse en el corto plazo.
Una investigación para detectar los sectores más peligrosos
A las gestiones y reclamos se sumará en noviembre un nuevo elemento: la presentación de una investigación realizada por la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) sobre los siniestros viales registrados en la Ruta 88.
El estudio buscará determinar, entre otros aspectos, cuáles son los sectores donde se concentra la mayor cantidad de accidentes, qué nivel de tránsito registra la ruta y cuáles son las principales variables vinculadas con la seguridad vial.
Los resultados serán presentados en noviembre y podrían aportar información clave para establecer cuáles son los puntos que necesitan una intervención prioritaria.
Las planillas continúan circulando
Mientras tanto, la campaña impulsada por Andrea Rondanina continúa en las calles. La convocatoria apunta a que los vecinos sigan acompañando el pedido y completen las planillas que fueron distribuidas en comercios y distintos puntos de Necochea, Mar del Plata, Miramar, Mechongué, Comandante Nicanor Otamendi y Lobería.
“En la semana pasaré por negocios a buscar las que estén completas”, contó Rondanina.
El reclamo por la transformación de la Ruta 88 en autovía vuelve así a poner en agenda una problemática que atraviesa a toda la región: la necesidad de una solución estructural, pero también de medidas concretas y urgentes que permitan reducir los riesgos mientras esa obra continúa esperando su financiamiento.




