La disputa por el armado de La Libertad Avanza y su acercamiento al PRO comienza a mostrar tensiones en distintos puntos de la provincia. En General Alvarado, esa discusión tiene nombres propios y una particular historia reciente.
Una frase publicada en las últimas horas volvió a poner el foco sobre una interna que, lejos de estar cerrada, parece comenzar a tomar temperatura de cara al 2027.
En el PRO bonaerense algunos sectores observan con atención los movimientos de Sebastián Pareja y su relación con Diego Santilli. Incluso, algunas versiones periodísticas hablan de dirigentes que interpretan determinadas jugadas de Pareja como un intento de “cercar” al actual ministro del Interior.
La discusión provincial tiene, inevitablemente, su correlato en General Alvarado.
Aquí, desde hace tiempo, conviven dos espacios con recorridos diferentes dentro del universo que hoy busca confluir entre La Libertad Avanza y el PRO.
Por un lado aparece Nicolás Martínez de Vedia, referente de La Libertad Avanza en el distrito y actual presidente del bloque libertario en el Concejo Deliberante. Martínez de Vedia viene desarrollando su actividad política dentro del espacio libertario desde los primeros tiempos y en las elecciones de 2025 encabezó la lista de LLA que obtuvo tres bancas en el Concejo.
Por el otro aparece Joaquín Sánchez Charró, dirigente del PRO de General Alvarado, quien actualmente ocupa un cargo nacional como vicepresidente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), un lugar especialmente sensible para la región por las cuestiones vinculadas al patrimonio estatal y al complejo de Chapadmalal.
Sánchez Charró, además, viene manifestando desde hace años su intención de participar políticamente en el distrito. En 2023 fue precandidato a intendente y actualmente aparece mencionado en el escenario local como uno de los dirigentes que analiza una eventual candidatura para 2027.
Una convivencia que nunca terminó de ser sencilla
La elección legislativa de 2025 dejó una fotografía particular. La lista encabezada por Martínez de Vedia obtuvo el 28,01% de los votos y tres bancas, mientras que Fuerza Patria consiguió el 28,65% y también tres lugares. Entre los concejales electos por LLA estuvieron Martínez de Vedia, Silvina Lares y Sergio Massón.
Pero Massón tomó posteriormente un camino propio dentro del Concejo y pasó a identificarse con el espacio Primero Alvarado.
Y aquí aparece una pequeña apostilla que, para quienes siguen la política local, seguramente no pasa inadvertida: el nombre Primero Alvarado remite inevitablemente al concepto que desde este medio hemos utilizado durante años: “Primero Miramar, Primero General Alvarado, Primero Nosotros”.
Una coincidencia política que, más allá de cualquier interpretación, forma parte de esas pequeñas anécdotas que deja la política cotidiana.
La pregunta que empieza a instalarse
Lo verdaderamente interesante, sin embargo, está hacia adelante. La construcción de una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO no necesariamente significa que en cada distrito exista una convivencia automática entre sus dirigentes.
La provincia es demasiado extensa y las realidades locales son diferentes. Allí donde existen liderazgos construidos durante años, las identidades políticas y las aspiraciones municipales pueden entrar en tensión.
General Alvarado no parece ser una excepción.
Mientras Santilli avanza territorialmente y busca consolidar su espacio en la provincia, Pareja continúa teniendo un papel central en el armado libertario bonaerense. En septiembre, ambos compartieron actividades junto a Karina Milei en el interior provincial, en una señal del acercamiento entre LLA y sectores del PRO.
Pero la pregunta que queda abierta es cómo se traducirá ese entendimiento provincial en cada municipio.
Y, particularmente, quién tendrá capacidad para definir las candidaturas locales cuando llegue el momento de discutir 2027.
En General Alvarado, la tensión entre los distintos sectores ya tiene antecedentes, nombres y estructuras propias. Por eso, aquello que ocurre hoy en otros puntos de la provincia puede terminar teniendo una traducción concreta en nuestro distrito.
La alianza puede estar escrita en una mesa provincial. La verdadera discusión, sin embargo, se juega en cada territorio.
Y en General Alvarado, el tablero ya empezó a moverse.




