A casi 26 años del femicidio ocurrido en Miramar, la familia de Natalia Melmann prepara una nueva presentación judicial para solicitar muestras de sangre de dos expolicías. Buscan cotejar sus perfiles genéticos con el quinto ADN que permanece sin identificar.
El caso de Natalia Melmann vuelve a tener movimiento en los tribunales. A casi 26 años del femicidio de la adolescente ocurrido en Miramar, la familia prepara una nueva presentación para solicitar que se obtengan muestras de sangre de Leonardo Oviedo y Juan Carlos Torrente, dos expolicías que hasta el momento no fueron incluidos en los últimos cotejos genéticos.
El objetivo es concreto: comparar sus perfiles de ADN con el quinto material genético que permanece sin identificar en la investigación por el crimen de Natalia.
La presentación se produce luego de nuevos avances y resoluciones judiciales que descartaron a otros efectivos investigados. Los estudios genéticos realizados sobre distintas muestras no encontraron correspondencia con los perfiles analizados.
Un quinto perfil que sigue sin identificar
La investigación estableció que en las evidencias vinculadas al crimen existía un perfil genético que no había podido ser atribuido a ninguno de los condenados.
En los últimos años se realizaron distintos cotejos para intentar determinar su origen. En junio de este año, una nueva pericia genética concluyó que no existía correspondencia entre las muestras analizadas y los perfiles obtenidos de siete policías incluidos en ese estudio. Entre ellos estuvieron Hugo Ricardo Morra, Enrique Diez, Carlos Alberto Grillo, Osvaldo Alfredo Sissi, Carlos Darío Meire, José Luis Morillo y Ángel Custodio Sánchez.
A partir de esos resultados, la familia volvió a poner el foco sobre Oviedo y Torrente.
La Justicia también confirmó tres sobreseimientos
En paralelo, la Cámara de Apelación y Garantías de Mar del Plata confirmó recientemente el sobreseimiento de tres policías que habían sido investigados por el abuso sexual y homicidio de Natalia.
La decisión se apoyó, entre otros elementos, en los resultados de las pericias genéticas que no encontraron coincidencias entre esos efectivos y las muestras incorporadas a la causa.
Para la familia Melmann, sin embargo, la investigación todavía tiene una cuestión central pendiente: determinar quién es la persona cuyo ADN permanece sin identificar.
“Seguimos buscando al quinto”
Gustavo Melmann, padre de Natalia, sostuvo que la familia continuará realizando presentaciones para intentar avanzar en esa identificación y cuestionó que la causa continúe demorándose después de tantos años.
Por el crimen fueron condenados a prisión perpetua los expolicías Oscar Echenique, Ricardo Anselmini, Ricardo Suárez y Ricardo Panadero. También recibió una condena Gustavo “Gallo” Fernández, con una pena diferente.
Ahora, la familia espera que la Justicia permita incorporar nuevas muestras y realizar otro cotejo.
A casi 26 años de aquel 4 de febrero de 2001, el quinto perfil genético continúa siendo una de las principales incógnitas de la investigación.




