Anoche, viernes 30 de enero, Miranda Sotelo se presentó junto a su banda en Chauvín, en la ciudad de Mar del Plata, en un show que volvió a confirmar el crecimiento artístico de una propuesta que no deja de evolucionar.
En un entorno íntimo y cálido, Miranda desplegó no solo su voz —siempre cercana, siempre honesta— sino también el universo de letras que la caracteriza: canciones que invitan a escuchar con atención, que interpelan cuando la música empieza a sonar y el mensaje se hace presente.
La noche tuvo momentos especiales, como la presentación de un nuevo tema en proceso, compartido en clave de encuentro con el público, y también espacio para invitados. Entre ellos, Abril, quien sumó su voz en una sentida versión de Amapola, de Juan Luis Guerra.
La banda volvió a sonar compacta, firme, con una solidez que habla de trabajo y crecimiento colectivo. Cada músico aportó desde su lugar para construir un sonido cuidado y potente, confirmando que el proyecto crece no solo alrededor de Miranda, sino junto a todos los que la acompañan en escena.



