Tras analizar testimonios y cámaras de seguridad, se determinó que el hecho ocurrió en el marco de una pelea entre amigos. Un adolescente permanece internado en estado delicado y hay un joven detenido.
La causa por la violenta agresión ocurrida durante la madrugada del sábado en Pinamar tuvo en las últimas horas un cambio determinante. Con el avance de la investigación, la Justicia descartó la hipótesis inicial de un ataque al azar y confirmó que el hecho se produjo en el contexto de una pelea entre amigos.
El adolescente de 16 años que resultó gravemente herido continúa internado, con pronóstico reservado. El golpe que recibió le provocó lesiones severas y su evolución es seguida de cerca por el equipo médico.
El testimonio que cambió el rumbo de la investigación
Según lograron reconstruir los investigadores, las primeras versiones que hablaban de una agresión cometida por una “patota” presentaban inconsistencias. Con el correr de las horas, declaraciones contradictorias y el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas obligaron a reordenar la escena.
Finalmente, uno de los jóvenes que integraba el grupo reconoció haber golpeado a la víctima durante una discusión. Quedó detenido e imputado, mientras la fiscalía intenta determinar si hubo más personas involucradas, ya sea participando activamente de la agresión o sin intervenir para evitarla.
Desde el entorno familiar del adolescente, el impacto fue doble: la gravedad del cuadro clínico y la confirmación de que el ataque provino de alguien cercano.
Qué se investiga ahora
La causa avanza sobre varios ejes centrales: la secuencia exacta de la pelea, desde el inicio de la discusión hasta el momento del golpe; el rol del resto del grupo, para establecer posibles responsabilidades penales; y las circunstancias previas al hecho, incluyendo el consumo de alcohol y el contexto de la salida nocturna.
Fuentes judiciales señalaron que el material fílmico será clave para cerrar la reconstrucción de lo ocurrido.
Un hecho que vuelve a encender una alarma
Aunque el cambio de hipótesis modifica el encuadre judicial, no atenúa la gravedad del episodio. La violencia entre jóvenes durante la madrugada vuelve a exponer una problemática que se repite.
En Pinamar —al igual que en otros puntos de la Costa Atlántica, como Villa Gesell— los picos de conflictividad nocturna suelen concentrarse en determinadas zonas y horarios, una dinámica conocida por vecinos y fuerzas de seguridad.
Mientras el adolescente continúa luchando por su recuperación, la causa sigue en pleno desarrollo y no se descartan nuevas medidas judiciales en las próximas horas.



