Las pericias destinadas a la búsqueda de material genético en la causa por el abuso sexual de una adolescente de 16 años en Miramar comenzaron este martes y están a cargo de efectivos de la Policía Científica. Hasta el momento, no se registran indicios concretos sobre la identidad del agresor y la investigación se desarrolla bajo un estricto hermetismo.
Según informaron fuentes judiciales, los trabajos periciales incluyen el análisis de prendas secuestradas y de los hisopados realizados a la víctima en el hospital local, con el objetivo de obtener muestras que permitan un eventual cotejo de ADN.
El material genético que surja de estas diligencias será incorporado al Banco Nacional de Datos Genéticos, lo que permitirá su registro a nivel nacional y la comparación con otros perfiles existentes en el sistema.
En paralelo, los investigadores avanzan con nuevas líneas de investigación que podrían ampliar el alcance de la pesquisa, en un intento por reconstruir el recorrido del agresor y el contexto en el que se produjo el ataque.
Mientras se desarrollan las tareas periciales, el personal a cargo del caso continúa con el relevamiento y análisis de las cámaras de seguridad ubicadas en las inmediaciones del lugar del hecho, en busca de imágenes que permitan identificar a algún sospechoso o aportar datos relevantes para la causa.



