La agenda astronómica de la Argentina en 2026 no da tregua. Tras el reciente eclipse solar anular —el impactante “Anillo de Fuego”— ahora el país se prepara para otro espectáculo natural inolvidable: la llegada de la llamada “Luna Roja” o “Luna de sangre”, un eclipse lunar total que podrá observarse entre el 2 y el 4 de marzo.
Durante este fenómeno, la Luna adquirirá una tonalidad rojiza intensa, producto de la alineación perfecta entre el Sol, la Tierra y nuestro satélite natural. En ese momento, la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra y filtrando la luz solar a través de la atmósfera terrestre, lo que genera ese característico color cobrizo.
Según datos del portal Time and Date, apenas el 2% de la población mundial —alrededor de 176 millones de personas— podrá observar todas las fases del eclipse (penumbral, parcial y total). En tanto, un 31% del planeta, es decir unos 2.500 millones de personas, podrá ver al menos la totalidad del eclipse.
La fase total, cuando la Luna se tiñe completamente de rojo, tendrá una duración aproximada de 80 minutos, ofreciendo una ventana amplia para disfrutar del fenómeno.
Un lugar privilegiado en el mundo
Argentina se encuentra entre los países mejor posicionados para apreciar el eclipse en su totalidad. También será visible en amplias regiones de Estados Unidos y Canadá, además de sectores del Pacífico, partes de Asia y Oceanía, y en Nueva Zelanda.
Para observar este evento no se necesita ningún equipo especial ni protección ocular, ya que los eclipses lunares no representan riesgo para la vista. A diferencia de los eclipses solares, pueden disfrutarse a simple vista, aunque binoculares o telescopios permiten apreciar mejor los detalles y las variaciones de color.
Marzo ofrecerá así una oportunidad única para mirar hacia el cielo y dejarse sorprender por uno de los espectáculos más impactantes de la naturaleza. Un recordatorio de que, cuando el universo se alinea, el asombro está garantizado.



