El próximo 25 de marzo, la ciudad de Piriápolis, en Uruguay, será sede de una de las rondas clasificatorias latinoamericanas del World Paella Day, el certamen internacional que cada año reúne en Valencia, España, a algunos de los mejores cocineros del mundo especializados en este tradicional plato.
En esta edición habrá un nombre que genera especial expectativa: Patrizio D’Osualdo, un joven cocinero de apenas 19 años que se convertirá en el competidor más joven en la historia del certamen.
Nacido en Buenos Aires pero criado en Miramar desde los 4 años, D’Osualdo creció en una familia vinculada a la gastronomía. Su padre es chef, y desde muy chico el mundo de la cocina formó parte natural de su vida.
Su camino profesional tomó una dirección decisiva cuando se sumó al equipo de un reconocido restaurante ubicado en Chapadmalal. Desde entonces comenzó a especializarse en el manejo del fuego y la cocina de arroces. En el contacto directo con la intensidad del servicio, desarrolló una notable habilidad para cocinar arroz a fuego vivo.
Solo en lo que va del año, más de 1500 paellas pasaron por sus manos, una cifra que refleja tanto su entrenamiento como su compromiso con una de las preparaciones más emblemáticas de la gastronomía española.
Esa experiencia lo posiciona hoy como uno de los cocineros argentinos con mayor práctica reciente en la elaboración de paellas, algo fundamental para una competencia donde cada detalle —desde el punto exacto del arroz hasta el control del fuego— puede marcar la diferencia.
Su participación en el país vecino tendrá además un valor especial para Argentina, ya que será el único representante del país en estas rondas clasificatorias, donde competirán cocineros de distintos países de América Latina en busca de un lugar en la gran final mundial que se realiza cada septiembre en Valencia.
En esta instancia, el miramarense no estará solo. Lo acompañará el reconocido chef Juani Kittlein, quien en 2022 logró el segundo puesto en el World Paella Day en Valencia, uno de los resultados más importantes para la cocina argentina en esta competencia. En esta ocasión, asumirá el rol de ayudante y mentor, acompañando a su discípulo en un desafío que combina juventud, talento y muchas horas frente al fuego.
Con apenas 19 años, D’Osualdo llegará a Piriápolis con el entusiasmo, el entrenamiento y la convicción de quien ya atravesó cientos de servicios y miles de arroces. En pocos días comenzará su camino en el campeonato internacional.
Detrás de su paella no solo habrá fuego y arroz: también estará el apoyo de una comunidad gastronómica que lo vio crecer y que hoy lo acompaña en este primer gran paso en la escena internacional.



