En un giro estratégico hacia la eficiencia del gasto público, el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó que el Gobierno Nacional avanzará en la concesión del complejo hotelero de Chapadmalal por un período de tres décadas. La medida busca transformar una de las unidades turísticas más emblemáticas del país a través del capital privado.
Los ejes del anuncio
Durante su habitual conferencia de prensa, Adorni subrayó que el objetivo primordial es elevar los estándares de calidad y garantizar que el predio esté “al servicio de la gente”, pero bajo una administración privada que asuma los costos operativos.
Los puntos clave de la iniciativa incluyen:
- Plazo de explotación: Una concesión de 30 años, tiempo considerado suficiente para que las empresas recuperen la inversión inicial.
- Obligaciones del privado: El adjudicatario deberá hacerse cargo de la restauración integral, la modernización de la infraestructura y la gestión de los servicios.
- Ahorro fiscal: El Estado dejará de financiar el mantenimiento y la puesta en valor de los hoteles, trasladando el riesgo y la inversión al sector empresarial.
Contexto y antecedentes
Desde la llegada de la gestión de Javier Milei, las obras de restauración iniciadas durante el gobierno anterior habían quedado paralizadas. En este nuevo esquema, el predio fue transferido a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), organismo que ahora lidera el proceso de licitación y determina el destino técnico de las instalaciones.
Dato relevante: Por el momento, el vocero no brindó precisiones sobre el futuro de la Unidad Turística de Embalse, en la provincia de Córdoba, que históricamente ha funcionado bajo el mismo régimen que Chapadmalal.
Esta decisión marca el fin de un modelo de “turismo social” gestionado directamente por el Estado Nacional en la costa atlántica, apostando a que la competencia y la inversión privada conviertan al complejo en un polo turístico autosustentable y moderno.



