Para los analistas del sector energético, el aumento en los precios de los combustibles no pasa desapercibido. “Desde el inicio de la guerra, todos los días suben los combustibles de YPF y el resto, casi todos los días”, señalan, en referencia al impacto que generan los conflictos internacionales sobre el mercado local.
Desde el 28 de febrero, cuando estalló un nuevo conflicto en Medio Oriente —con una escalada bélica que involucra ataques misilísticos y drones entre Israel y Estados Unidos contra Irán—, los precios comenzaron a mostrar una aceleración más marcada. En ese contexto, solo la nafta Súper registró un incremento del 16,7% en los surtidores de YPF.
Sin embargo, especialistas advierten que las subas no responden exclusivamente al escenario internacional. En la Argentina, los aumentos en los combustibles se vienen registrando desde mucho antes, impulsados por factores internos como costos, tipo de cambio e impuestos.
Al analizar la evolución de los precios, la magnitud del incremento varía según el período considerado. No obstante, tomando como referencia los últimos 12 meses, los combustibles en boca de expendio acumulan subas de hasta el 63,6%, una cifra que prácticamente duplica el nivel de la inflación general en el mismo lapso.
Este panorama configura un escenario de presión constante sobre el precio de los combustibles, con impacto directo tanto en el transporte como en el costo de vida.



