El precio de la carne vacuna registró un fuerte incremento durante marzo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Según un informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), los valores subieron un 10,6% en el mes y acumulan un alza del 68,6% en el último año.
Entre los cortes que más aumentaron se destacaron la picada común, con un salto del 20,4%, seguida por la carnaza común (17,7%) y la falda (13,4%). En tanto, los incrementos más moderados se dieron en cortes como el lomo (8,5%), el matambre (7,6%) y el peceto y la picada especial, ambos con subas del 9,3%.
Uno de los datos más relevantes del relevamiento es la diferencia de precios según el canal de venta. En la mayoría de los casos, la carne resulta más económica en supermercados que en carnicerías. De hecho, con el dinero necesario para comprar un kilo en supermercado, se adquieren apenas 0,92 kilos en carnicerías.
En ese sentido, los precios en carnicerías subieron un 12,2% durante marzo y un 73,5% en términos interanuales, mientras que en supermercados el aumento fue del 7,1% mensual y 57,9% en el último año.
Las mayores diferencias a favor de los supermercados se registraron en cortes como el asado (16,8% más barato), la falda (36,4%), la picada común (37,8%) y la carnaza común (36,2%). Sin embargo, algunos cortes mostraron precios más elevados en supermercados, como el lomo (5% más caro) y la colita de cuadril (7,6%).
En los cortes más elegidos para milanesas, como la nalga, la brecha de precios alcanzó los $2.528,6 por kilo, también con ventaja para los supermercados.
El informe además relevó subas en otras carnes. El pollo fresco aumentó un 10,9% en marzo respecto a febrero y un 49,1% interanual, mientras que el pechito de cerdo subió 6,3% en el mes y 28,1% en comparación con el mismo período del año pasado. En ambos casos, también se observaron precios más bajos en supermercados, con diferencias del 13% en pollo y 23% en cerdo.
En cuanto a los valores promedio por kilo, el lomo se ubicó como el corte más caro con $27.711, seguido por la colita de cuadril ($24.049) y el peceto ($23.391). En el otro extremo, los más accesibles fueron la picada común ($10.381), el osobuco ($11.102) y la falda ($11.724). El precio promedio de la carne vacuna se ubicó en $18.564 por kilo.
Este escenario refleja la presión inflacionaria sobre uno de los productos más representativos del consumo argentino, con variaciones que impactan de lleno en el bolsillo de las familias y obligan a comparar cada vez más los precios entre distintos puntos de venta.




