La Asociación Bancaria anunció un paro de 24 horas para el próximo lunes 27 de abril que impactará en el funcionamiento del sistema financiero en todo el país. La medida, impulsada por el gremio que conduce Sergio Palazzo, surge en rechazo a posibles despidos en el Banco Central y al cierre de tesoros regionales.
Según informó el sindicato a través de un comunicado titulado “BCRA todo tiene un límite”, la protesta afectará a los 21 tesoros regionales distribuidos en el país. Como consecuencia, no habrá traslado ni abastecimiento de dinero hacia las entidades financieras durante esa jornada.
Esto implica que varios bancos, especialmente en el interior, podrían enfrentar faltante de efectivo para operaciones con billetes físicos. Sin embargo, las sucursales permanecerán abiertas y la atención al público no se vería interrumpida en términos generales.
“El lunes no va a haber provisión de numerario por parte del Banco Central”, explicó Palazzo en una entrevista radial, al tiempo que remarcó que la medida apunta a defender los puestos de trabajo en riesgo.
El conflicto se originó tras la decisión del Banco Central de avanzar con el cierre de 12 tesoros regionales, lo que podría derivar en la pérdida de al menos 32 empleos. Desde La Bancaria denunciaron “intimidaciones y amenazas” hacia los trabajadores afectados y señalaron la falta de avances en las negociaciones con las autoridades.
En ese marco, el gremio advirtió que, si no hay respuestas satisfactorias, el plan de lucha podría profundizarse e incluir medidas en todas las entidades, tanto públicas como privadas, que operan con estos tesoros.
“Exigimos garantizar la estabilidad laboral y condiciones dignas para todos los compañeros y compañeras involucrados. No al achique del Banco Central, no a los despidos”, remarcaron desde el sindicato.
No obstante, desde La Bancaria no descartan la posibilidad de suspender la medida si se reabre el diálogo y se presentan alternativas que aseguren la continuidad laboral de los trabajadores. Mientras tanto, el lunes se anticipa una jornada con impacto en la circulación de efectivo en todo el sistema bancario argentino.




