La comunidad educativa de Miramar celebró este viernes los 50 años de la creación de la Escuela de Educación Secundaria Técnica Nº 1, una institución que durante medio siglo fue formando generaciones de técnicos y que se convirtió en una parte fundamental de la historia educativa de General Alvarado.
La fecha tiene un significado especial: el 19 de julio de 1976, mediante la Resolución Nº 1286 del Ministerio de Educación y Cultura de la Provincia de Buenos Aires, se formalizó la creación de la escuela.
Pero aquella escuela que hoy conocemos no nació con edificio propio.
Sus primeros pasos fueron mucho más modestos. Las clases comenzaron funcionando en el Instituto General Alvarado (IGA), durante el turno tarde, compartiendo las instalaciones de una institución que ya formaba parte de la vida educativa de Miramar.
Era el comienzo de un proyecto que buscaba dar respuesta a una necesidad concreta de muchas familias: hasta entonces, los jóvenes que querían acceder a una formación técnica debían trasladarse diariamente a Mar del Plata.
La creación de la escuela abrió entonces una nueva posibilidad para los estudiantes de Miramar y de todo el distrito.
De aquellas primeras aulas a una institución con identidad propia
Los primeros años fueron de crecimiento y construcción. La Escuela Técnica comenzó con las especialidades de Electromecánica y Construcciones, y con el paso del tiempo fue ampliando su propuesta educativa y consolidándose como una de las instituciones de referencia de General Alvarado.
Cinco décadas después, aquella escuela que comenzó sin edificio propio tiene una historia construida por miles de alumnos, docentes, directivos, auxiliares y familias.
Y justamente ese espíritu fue el que quedó reflejado en el acto realizado este viernes.
La celebración reunió a ex docentes, antiguos directivos, integrantes de la primera promoción de egresados y autoridades educativas de distintos niveles, en una jornada cargada de recuerdos y emociones.
Participaron el Jefe comunal, Sebastián Ianantuony, junto a la secretaria de Educación y Cultura, Sofía Pusterla, y el secretario de Producción y Empleo, Federico Meaca, quienes acompañaron la celebración del aniversario.
Durante el encuentro se destacó el significado que tiene la institución para el distrito. La Técnica es mucho más que una escuela. Es una parte de la identidad de General Alvarado. De sus aulas salieron generaciones de trabajadores y profesionales que, desde distintos lugares, contribuyeron al crecimiento de Miramar y de las localidades del distrito.
Una nueva escuela de oficios para adultos
La jornada también dejó una noticia importante para el futuro. La inspectora provincial de Educación Técnica, Elsa Guillermo, anunció el compromiso de sumar una escuela de oficios para adultos en la institución, ampliando de esta manera las posibilidades de capacitación y formación para vecinos de la comunidad.
Así, el aniversario no quedó solamente en la mirada hacia el pasado.
Mientras se recordaron los primeros años y a quienes hicieron posible la creación de la escuela, también se habló de nuevos desafíos y de la necesidad de seguir ampliando las oportunidades de formación.
El momento más emotivo: el recuerdo de Rafa
Pero hubo un momento que atravesó especialmente a quienes participaron del acto. El aplauso dio paso al homenaje a Rafael R. Fagonde, querido director de la institución, fallecido en julio de 2020.
El recuerdo de Rafa estuvo presente en la jornada y tuvo como protagonistas a su mamá y a sus hermanos, quienes recibieron un diploma en su memoria. Fue uno de esos momentos en los que una celebración deja de ser solamente una fecha para convertirse en memoria.
Porque detrás de los 50 años de una institución no solamente están los edificios, los talleres, las aulas o los títulos.
Están las personas.
Los que enseñaron.
Los que aprendieron.
Los que dirigieron.
Los que acompañaron.
Los que ya no están.
Y los que siguen sosteniendo todos los días aquella escuela que alguna vez comenzó a funcionar, casi como un proyecto de futuro, en las aulas del IGA.
50 años después
Hace medio siglo, Miramar necesitaba una escuela técnica y la comunidad consiguió ponerla en marcha. No había edificio propio. Había una necesidad, un proyecto y muchas personas dispuestas a hacerlo realidad.
Hoy, 50 años después, la Escuela Técnica Nº 1 tiene una historia que pertenece a toda la comunidad.
Una historia que comenzó en 1976, en las aulas prestadas del IGA, y que durante cinco décadas fue construyendo mucho más que técnicos: fue construyendo identidad, pertenencia y futuro para General Alvarado.




