A una semana del inicio del conflicto, la cadena de supermercados Toledo anunció ante los sindicatos que este viernes abonará el 60% de los salarios de julio que todavía adeuda a sus trabajadores. El compromiso permitió desactivar, por el momento, las medidas de fuerza que se habían extendido a distintas sucursales de la empresa.
La situación de los trabajadores de Toledo comenzó a profundizarse durante la última semana, a partir del pago parcial de los haberes correspondientes al mes de julio. La empresa había abonado el 40% de los salarios y permanecía pendiente el 60% restante.
El incumplimiento generó asambleas, reclamos y medidas de fuerza en diferentes establecimientos de la cadena, con participación de los sindicatos que representan a los trabajadores.
En una nueva instancia de diálogo, la empresa comunicó que el viernes 14 de agosto realizará el pago del 60% que permanece pendiente. El anuncio permitió llevar algo de tranquilidad a los trabajadores y derivó en la suspensión de las medidas de fuerza.
Un conflicto que alcanza a toda la región
La problemática no quedó circunscripta a Mar del Plata. Toledo cuenta con sucursales en distintas localidades de la zona, entre ellas Miramar, Necochea, Batán, Balcarce, Santa Clara del Mar y Pinamar, además de las numerosas bocas de expendio que posee en Mar del Plata.
El conflicto generó preocupación no solamente por la situación salarial, sino también por la continuidad laboral de los trabajadores. Distintas estimaciones ubican en alrededor de 1.700 los puestos de trabajo directos vinculados a la empresa.
En las últimas horas, algunas sucursales que habían registrado retención de tareas retomaron su funcionamiento a partir del compromiso asumido por la empresa.
El viernes será un día clave
Más allá de la suspensión de las medidas gremiales, el conflicto todavía no puede considerarse definitivamente cerrado.
El próximo viernes 14 de agosto será la fecha determinante para comprobar si Toledo cumple con el compromiso asumido y deposita efectivamente el 60% de los salarios adeudados.
La situación será seguida de cerca por los trabajadores y las organizaciones sindicales, mientras persiste la preocupación por la situación económica de la empresa y por la posibilidad de que vuelvan a producirse dificultades en el pago de los próximos salarios.
En Miramar, la atención también estará puesta en la situación de los trabajadores de la sucursal local y en el normal funcionamiento del establecimiento durante los próximos días.
Por ahora, el acuerdo alcanzado permite bajar la tensión. Pero el cumplimiento del pago del viernes será la primera prueba concreta para saber si el conflicto comienza a encaminarse o si vuelve a profundizarse.




