CACIPS presentó un reclamo formal ante la distribuidora y pidió revisar las últimas facturas, establecer alternativas de pago y evitar cortes mientras se analizan los casos. Advierten que el costo de la energía pone en riesgo la continuidad de comercios y puestos de trabajo.
La preocupación por el costo de la energía eléctrica llegó nuevamente al sector comercial de General Alvarado.
La Cámara de Comercio, Industria, Producción y Servicios (CACIPS) presentó el 18 de agosto un reclamo formal ante EDEA por los fuertes incrementos registrados en las últimas facturas de comercios y prestadores de servicios del distrito.
Desde la entidad señalaron que los nuevos valores llegan en un contexto de retracción del consumo y aumento de los costos operativos, generando una situación que calificaron como “absolutamente impagable” para numerosos establecimientos.
El reclamo de los comerciantes
CACIPS solicitó a EDEA una revisión urgente e individual de las facturas, además de alternativas que permitan afrontar los montos reclamados, como refacturaciones o planes de pago.
También pidió que no se produzcan cortes del servicio mientras los reclamos estén siendo analizados y resueltos.
La preocupación de los comerciantes va más allá del resultado económico de cada negocio. Desde la cámara advirtieron que el costo de la electricidad puede afectar la continuidad de establecimientos y, consecuentemente, las fuentes laborales.
Un problema que no es solamente de EDEA
El reclamo se produce en un escenario de actualización de las tarifas eléctricas bonaerenses. Los nuevos cuadros tarifarios rigen para los consumos realizados desde el 1° de agosto, alcanzando tanto a usuarios residenciales como a las distintas categorías de demanda no residencial.
En General Alvarado, además, la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) había advertido a comienzos de agosto sobre el fuerte impacto de las nuevas facturas de luz y gas y señaló que, aun manteniendo el mismo consumo, el incremento promedio informado para la electricidad podía alcanzar el 160%, según la situación de cada usuario.
Por eso, la discusión excede a la distribuidora: hay decisiones tarifarias y regulatorias nacionales y provinciales que también forman parte de la ecuación.
Mientras tanto, CACIPS espera una respuesta de EDEA y anticipó que, si no encuentra una solución, podría recurrir a Defensa del Consumidor y al OCEBA.
El problema ya está planteado: para muchos comerciantes de General Alvarado, la factura de luz dejó de ser un gasto más y comienza a convertirse en un problema para sostener abierto el negocio.




