Por Pablo Menéndez.- Hay movimientos que parecen administrativos, reuniones que pueden leerse como encuentros de rutina y publicaciones en redes sociales que, detrás de una frase aparentemente inocente, dejan bastante más tela para cortar.
En General Alvarado, mientras la agenda cotidiana sigue su curso, la política empieza a acomodar sus piezas. Falta para 2027, pero las conversaciones, los gestos y algunas diferencias públicas permiten pensar que el próximo turno electoral ya comenzó a jugarse en los márgenes.
Todavía no hay candidaturas definidas ni alianzas que puedan darse por seguras. Pero hay señales. Y algunas merecen una lectura más atenta.
Roque Altamonte: un movimiento que no parece solamente administrativo
La salida de Juan Carlos Farías de la Secretaría Legislativa tiene un dato que vale la pena precisar: renunció al cargo después de tres años en el período 2023-2026, una función que ya había desempeñado anteriormente entre 2017 y 2021. Su salida y la llegada de Roque Altamonte abren así un nuevo capítulo dentro del Concejo Deliberante.
Altamonte es joven, abogado, oriundo de Comandante Nicanor Otamendi y con participación política desde sus años de juventud, incluso dentro del espacio del Frente Renovador. También conoce de cerca el funcionamiento del ámbito legislativo.
Hay un detalle que no pasa inadvertido: Altamonte y la presidenta del Concejo, Sabina Vujovich, comparten su origen otamendino. El nuevo secretario llega a una función de confianza bajo la conducción de una dirigente que ha sabido transitar distintos momentos políticos desde la presidencia del cuerpo.
Vujovich ha sido una referencia del Frente Renovador, un espacio ligado a las trayectorias de Patricio Hogan y Germán Di Cesare, y que hoy convive con la gestión de Sebastián Ianantuony. En ese recorrido, le ha tocado mantener equilibrios institucionales y políticos con distintas administraciones.
A eso se suma la cercanía que Hogan dejó ver públicamente hacia el nuevo secretario.
¿Se trata de un saludo institucional, de una señal de acompañamiento o de algo más? No hay elementos para afirmar que exista una operación política detrás del nombramiento. Pero, en política, los nombres, los vínculos y los gestos rara vez pasan completamente inadvertidos.
La pregunta queda abierta: ¿es solamente un cambio en la Secretaría Legislativa o también una pieza que empieza a acomodarse en el tablero?
La UCR llenó Amigos Unidos. Después llegó el mensaje
La Unión Cívica Radical eligió el encuentro presencial. El viernes 2 de octubre, el Club Amigos Unidos reunió a militantes y dirigentes en una convocatoria que mostró que, incluso en tiempos de redes sociales, reels y mensajes de pocos segundos, la política territorial sigue teniendo su lugar.
Entre los presentes estuvieron Emiliano Balbín, Enrique Honores y Germán Barrios, entre otros referentes.
Pero el movimiento más interesante llegó después, desde las redes de “Somos UCR Alvarado”. La publicación eligió una frase conocida: “No gastar pólvora en chimangos”. Y dejó un mensaje para quienes, según el texto, llegaron a ocupar bancas de la mano del radicalismo y hoy se posicionan en contra de ese espacio.
El cierre tampoco fue casual: “Nosotros seguiremos haciendo… Y que cada uno ocupe el lugar que se ganó”.
¿A quién estuvo dirigido el mensaje? La publicación no da nombres, pero el contexto local permite entender por qué despertó interpretaciones.
La relación con Viviana Farías, quien llegó al Concejo en 2023 dentro de una lista vinculada al radicalismo y luego conformó su propio unibloque, viene atravesada por diferencias políticas. Un reciente cruce con Germán Barrios, hoy principal referente del bloque radical, volvió a poner esas tensiones sobre la mesa.
No hace falta que una publicación mencione a alguien para que el mensaje se lea en determinada dirección. La UCR parece decidida a reafirmar su identidad y marcar territorio frente a quienes alguna vez compartieron una lista.
La discusión, entonces, no es solamente sobre una frase: es sobre pertenencia, representación y quién puede hablar en nombre de un espacio político.
Dos caminos del peronismo y una pregunta desde La Plata
En el peronismo local también aparecen movimientos que merecen atención. Por un lado, Patricio Hogan mantiene presencia y vínculos dentro del Frente Renovador. Por otro, el Movimiento Derecho al Futuro, asociado en General Alvarado al concejal Tomás Besteiro, construye su propio recorrido junto a dirigentes como Gastón Dolimpio, la Concejal Eva Mosquera y Paula Verni.
Este último grupo viajó a La Plata para reunirse con Gabriel Katopodis, ministro bonaerense de Infraestructura y Servicios Públicos.
Y ahí aparece una pregunta que vale la pena hacer: ¿por qué viajar hasta La Plata para ese encuentro cuando Katopodis había tenido prevista una visita a Mar del Plata, bastante más cerca de General Alvarado?
La distancia, por sí sola, no demuestra nada. Puede haber razones de agenda, de gestión o de organización. Pero el momento político le agrega otra dimensión a la reunión.
En las últimas horas, Katopodis reconoció públicamente que se siente preparado y con confianza para ser gobernador de la provincia de Buenos Aires. Aclaró que no es tiempo de candidaturas y que este es un año para trabajar, aunque sus palabras lo ubican de lleno en la conversación sobre la sucesión de Axel Kicillof.
Entonces, la pregunta adquiere más peso: ¿el MDF de General Alvarado está empezando a jugar su ficha a Katopodis?
¿Fue aquella reunión un encuentro de gestión, una instancia para fortalecer vínculos o el comienzo de una construcción política con proyección hacia 2027?
No hay confirmación de un alineamiento local detrás de una eventual candidatura. Pero el dato existe, la reunión ocurrió y las declaraciones del ministro abren un interrogante que merece seguirse de cerca.
Por ahora, no hay respuestas definitivas. Sí hay una pregunta política que queda planteada: ¿el MDF local está definiendo sus referencias provinciales o mantiene abiertas sus opciones?
La Libertad Avanza: ¿cambio de piezas en el tablero local?
Si hay un capítulo que promete movimiento, es el de La Libertad Avanza.
En la provincia, el reordenamiento del espacio y las versiones sobre una eventual candidatura de Diego Santilli a la gobernación conviven con los movimientos de Sebastián Pareja, referente de la organización libertaria bonaerense.
En General Alvarado, esa disputa tiene nombres propios: Nicolás Martínez de Vedia, referente local de La Libertad Avanza y cabeza de la lista en 2025, y Joaquín Sánchez Charró, exconcejal y actual vicepresidente de la Agencia de Administración de Bienes del Estado, con vínculos políticos con Santilli.
En las últimas horas comenzó a circular una versión que habla de un posible regreso de Sánchez Charró al distrito para ocupar un papel central en la organización libertaria, desplazando a Martínez de Vedia. Incluso se publicó una versión más picante: que el propio entorno de Martínez de Vedia estaría reclamando un cambio.
Por ahora, no existe una confirmación oficial. Pero que la versión circule públicamente ya muestra que hay una discusión sobre el futuro de la conducción local.
¿Puede el reordenamiento provincial modificar el equilibrio en General Alvarado? ¿Habrá negociación, integración o una disputa por el control del espacio? ¿Qué lugar tendrá Martínez de Vedia si se fortalece la línea vinculada a Santilli? ¿Y qué papel jugará Sánchez Charró si decide involucrarse más directamente en la política del distrito?
Son preguntas que todavía no tienen respuesta. Pero, cuando empiezan a moverse las referencias provinciales, la política local rara vez queda al margen.
Todos los caminos conducen a 2027
Sebastián Ianantuony transita su segundo mandato como intendente y el escenario de la sucesión empieza a instalarse, aunque todavía falte tiempo para conocer quiénes buscarán protagonismo y con qué alianzas.
El Frente Renovador, el Movimiento Derecho al Futuro, la UCR, La Libertad Avanza, el PRO y los espacios vecinales tienen sus propios tiempos, sus vínculos y sus diferencias. Algunos empiezan a mostrar cartas; otros todavía prefieren observar y esperar.
No todo movimiento significa una candidatura. No toda reunión anticipa un acuerdo. Y no cada publicación en redes confirma una ruptura. Pero, cuando los gestos se acumulan, vale la pena mirar el tablero completo.
Porque 2027 no se construye solamente durante una campaña. También empieza a definirse en los despachos, en los encuentros, en los mensajes públicos y en esas conversaciones que todavía no llegan a convertirse en anuncios.
Las piezas están sobre la mesa. Falta saber quiénes se sentarán a jugar juntos y quiénes terminarán enfrentados.
Mientras tanto, las terrajas empiezan a aceitarse. Y todos los caminos, de una manera u otra, conducen a 2027.




