Médicos de cabecera y odontólogos que atienden afiliados de PAMI iniciaron este lunes un paro nacional de 72 horas para reclamar una actualización urgente de los honorarios que perciben por sus prestaciones profesionales.
La medida de fuerza, impulsada bajo las consignas “Honorarios justos = atención de calidad” y “Defendamos la salud de nuestros adultos mayores”, busca visibilizar la situación económica que atraviesan los prestadores y exigir una recomposición de los aranceles para garantizar la continuidad de la atención.
Los profesionales sostienen que los valores actuales hacen cada vez más difícil sostener los consultorios y advierten que la falta de actualización de los ingresos está provocando la salida de médicos y odontólogos del sistema.
Si bien los principales gremios del sector aún no se pronunciaron oficialmente sobre la protesta, los prestadores esperan que la medida impulse una respuesta por parte de las autoridades y permita avanzar en una solución al conflicto.
La situación también repercute en los afiliados. Numerosos profesionales dejaron de trabajar bajo el sistema de cápitas y actualmente se registran demoras de varios meses para acceder a determinadas consultas. Según explicó el abogado previsional Christian D’Alessandro, existen casos en los que los turnos recién están disponibles para agosto, septiembre e incluso octubre.
En paralelo, persiste la incertidumbre por la situación financiera de PAMI. Aunque en las últimas semanas se realizaron algunos pagos parciales, los prestadores aseguran que aún existen importantes deudas pendientes. D’Alessandro señaló que algunos sectores comenzaron a recibir transferencias correspondientes a períodos anteriores, aunque la regularización todavía está lejos de completarse.
Como ejemplo, indicó que los odontólogos percibieron recientemente la cápita correspondiente al mes de abril, lo que representa un avance parcial en la normalización de los pagos.
El presidente de APPAMIA (Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral y Afines), Atilio Rossi, cuestionó la respuesta recibida tras anteriores reclamos.
“Hemos esperado casi un mes y medio. Nos habían reducido el salario un 52% de forma intempestiva y retroactiva al 1 de abril. Después de tantas tratativas, nos llevaron la cápita a 2.400 pesos, es decir, apenas 300 pesos más. Eso hace imposible mantener nuestros consultorios”, expresó.
Rossi aseguró que la situación llevó a muchos profesionales a abandonar la atención de afiliados de PAMI y advirtió sobre el deterioro del sistema.
“En estas condiciones el médico es imposible que pueda sostener su consultorio. Uno ve cómo los profesionales van renunciando en distintas regiones del país y cómo los pacientes encuentran cada vez más dificultades para acceder a las prestaciones”, afirmó.
Finalmente, manifestó su preocupación por el futuro de la atención primaria de salud para los adultos mayores. “Nos preocupa que exista una intención de destruir el primer nivel de atención, que es el principal pilar de contención para los jubilados y pensionados”, concluyó.




