La Asociación de Profesionales de PAMI y Afines (APPAMIA), con el respaldo de la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA), convocó a un paro nacional de médicos de cabecera por 72 horas en rechazo al nuevo esquema de pago fijado en $2.100 mensuales por afiliado.
La medida, que se extenderá hasta el jueves, marca el inicio de un plan de lucha que incluye una movilización a la sede central del organismo y la posibilidad de un cese de actividades por tiempo indeterminado si no hay marcha atrás con los cambios implementados.
El conflicto surge tras la eliminación del sistema mixto vigente hasta ahora. Bajo ese esquema, los profesionales percibían una cápita de $945 por paciente, más el pago de un porcentaje de las consultas realizadas. El nuevo modelo, en cambio, establece un monto fijo mensual por afiliado, independientemente de la cantidad de consultas.
Desde los gremios advierten que esta modificación implica una fuerte caída en los ingresos. Según estimaciones, un médico que antes percibía alrededor de $1.650.000 mensuales pasaría a cobrar cerca de $800.000, lo que —afirman— vuelve inviable el sostenimiento de un consultorio.
Además, señalan que para alcanzar un ingreso digno, un profesional debería atender a casi mil jubilados por mes, lo que representaría más de 30 consultas diarias. “Es imposible sostener ese ritmo sin afectar la calidad de la atención”, remarcaron.
Cambios en la atención
En el marco de la medida de fuerza, los médicos comenzaron a implementar modificaciones en la atención a los afiliados:
- Se reprogramarán los turnos ya otorgados.
- Se priorizará la atención de pacientes con enfermedades crónicas o cuadros reagudizados.
- Las derivaciones a especialistas no se realizarán por WhatsApp, sino únicamente en consultas presenciales.
- Las recetas se emitirán en forma presencial, excepto en casos de pacientes crónicos.
Los profesionales también cuestionaron el incremento de exigencias administrativas, al considerar que “complejizan y demoran la atención”, restando tiempo efectivo a la consulta médica.
Desde APPAMIA y AMRA denunciaron, además, un proceso de “vaciamiento” del organismo y advirtieron que las decisiones actuales priorizan la burocracia por sobre las necesidades de los afiliados.
“Detrás de cada trámite hay una persona que necesita atención”, señalaron, al tiempo que alertaron que las nuevas condiciones “cambian de manera arbitraria lo acordado” y afectan directamente tanto a los médicos como a los jubilados.




