La Provincia adjudicó a la empresa la explotación del Casino de Miramar junto con las salas del Hotel Hermitage de Mar del Plata y Tandil. El contrato contempla la provisión y mantenimiento de máquinas electrónicas, control online, remodelación y puesta en valor de las salas.
El Casino de Miramar quedó formalmente incluido en el nuevo esquema de explotación de salas de juego de la Provincia de Buenos Aires, luego de que el Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC) adjudicara a Boldt S.A. la Licitación Pública N.º 2/2025.
La adjudicación había sido oficializada mediante la Resolución 677/2026 del IPLyC, publicada en mayo, que incluyó al Casino de Miramar junto con el Casino Anexo III del Hotel Hermitage de Mar del Plata y el Casino de Tandil.
El contrato definitivo fue firmado el 27 de agosto de 2026 y contempla un período de 20 años, con posibilidad de una prórroga adicional de un año. La resolución posterior 1128-IPLYCMGGP-2026 ratificó el acuerdo y estableció el proceso de transición hacia el nuevo esquema operativo.
Remodelación y modernización
El acuerdo no se limita a la explotación de las máquinas electrónicas de juego. También contempla la provisión y mantenimiento de tragamonedas, control online, remodelación, construcción y/o puesta en valor de las salas, además de servicios complementarios vinculados con la actividad.
La propia Provincia señaló al anunciar la adjudicación que el proceso apunta a una modernización integral de los casinos de Miramar, Tandil y el Hotel Hermitage, con una inversión global anunciada de aproximadamente $47.000 millones.
Ahora, uno de los puntos que resta conocer específicamente para Miramar es qué obras se realizarán en la sala local, cuál será el cronograma y cuándo comenzarán los trabajos.
El porcentaje para Boldt
La documentación de la adjudicación establece además el esquema de retribución para la empresa.
En el caso específico del Casino de Miramar, Boldt percibirá el 59,8% de la rentabilidad mensual generada por las máquinas electrónicas, según la información publicada a partir de la resolución provincial.
El nuevo contrato reemplaza el esquema transitorio que había permitido mantener operativas las salas mientras se desarrollaba el proceso licitatorio.
Con esta adjudicación, el Casino de Miramar queda incorporado a un nuevo período de explotación de largo plazo, en el que la modernización de las instalaciones y el funcionamiento tecnológico de las máquinas forman parte de las obligaciones contempladas en el contrato




